Autopartistas tienen proyecto para expandirse en Uruguay

9.-autopartes

La producción de artículos tan variados como asientos, tapizados con cuero nacional, piezas de goma, sistemas de distribución, cristales, caños de escapes, pistones, cables, ejes, piezas de aluminio, radiadores, neumáticos y hasta baterías, integran el vasto universo de una industria, la autopartista, que a su vez forma parte de los eslabones de otra, la automotriz.

La fabricación en Uruguay de piezas para automóviles se afianza a paso firme mientras nuevas inversiones prometen llegar y potenciar al sector, que crece con los ojos puestos en la potencia regional: Brasil.

Actualmente se constata un fuerte interés de empresas autopartistas por instalarse en Uruguay y existen consultas a nivel de gobierno por parte de extranjeros que evalúan la viabilidad de los proyectos, señaló a El Observador un empresario del sector.

La semana pasada la multinacional alemana Fischer, que se especializa en la fabricación de tubos de acero inoxidable para los sistemas de escape de la industria automotriz, anunció que se instalará en Uruguay, según consignó el matutino El País.

La inversión será de US$ 6 millones, y se planea abastecer las plantas regionales de Peugeot, Volkswagen, Chevrolet, Fiat, Ranault, Honda y Citroen.

Los últimos acuerdos suscriptos entre Uruguay y Brasil potenciarán el comercio automotor bilateral, además de volverlo más atractivo para recibir inversiones.

En agosto, El Observador informó que las autoridades de ambos países reformularon el convenio de comercio automotor y elevaron la cuota sin aranceles de vehículos brasileños que pueden ingresar al mercado uruguayo a condición de un compromiso para integrar la producción autopartista local a la cadena industrial norteña.

Entre enero y setiembre las solicitudes de exportación de piezas automotrices y vehículos terminados ascendió a US$ 64,9 millones, lo que representó un incremento interanual de 27%, según datos de Uruguay XXI.

Por otra parte, las importaciones de Uruguay de automóviles producidos en el país vecino ascenderán en 2011 a US$ 300 millones, según proyecciones de privados. Esas perspectivas mejoran la posición de la industria autopartista uruguaya en relación al compromiso bilateral alcanzado.

Brasil. Si bien Argentina es el principal destino de las colocaciones locales de piezas para automóviles, la producción vehicular de ese país tiene en Brasil a su principal mercado, “que es el que tira de la cuerda” comentó una fuente del sector.

A fuerza de una economía que crece a tasas asiáticas al tiempo que incorpora a millones de brasileños a la clase media promete un fuerte y sostenido crecimiento de la demanda de automóviles para los próximos años.

Durante la presidencia de Luiz Inacio Lula da Silva, unos 25 millones de personas dejaron de ser pobres en ese país y el segmento social medio mejoró, lo que significa además potenciar una demanda adicional en el mercado de bienes durables.

Por otra parte, los recientes descubrimientos de reservas petrolíferas equivalentes a 100 mil millones de barriles bajo la plataforma continental brasileña hará de ese país un de los principales productores de crudo del mundo.

Esa nueva realidad le aporta además una situación beneficiosa para el mercado de combustibles, lo que abaratará el mantenimiento de vehículos por parte de sus propietarios. La industria automotriz regional agradecida.

Mercosur. A pesar que la economía exige un mayor comercio exterior entre los países de la región, el comportamiento futuro del intercambio de vehículos y autopartes está en manos de la regulación.

A nivel regional existen diferentes acuerdos bilaterales que involucran a Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, pero se carece de una normativa común a los cuatro socios del Mercosur.

Una eventual constitución de una política automotriz a nivel del Mercosur debería apuntar al establecimiento de un régimen de complementación industrial basado en la especialización, según señala un trabajo del Departamento de Estudios de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU).

Un acuerdo de ese tipo tendría como efecto una mayor competencia a nivel de las empresas obligando a una mayor planificación de inversiones productivas “en búsqueda del logro de producciones complementarias y no competitivas” señala el documento.

En el actual mapa de especialización productiva del sector, configurado por los acuerdos bilaterales, Uruguay y Paraguay atienden os mercados de baja producción como el de camiones ligeros, vehículos suntuarios y motos; Argentina posicionada en los segmentos de medianos, como autos y camionetas; y Brasil en la alta producción, como los vehículos económicos y camiones medianos y pesados.

Fuente: El Observador