Secuestraron 48 mil autopartes en operativos en Salta y Jujuy

En un procedimiento inédito, fuerzas federales y provinciales coordinadas por el Ministerio de Seguridad realizaron operativos policiales en las provincias de Jujuy y Salta, que incluyó 33 allanamientos a desarmaderos en los que se secuestraron 48.000 autopartes ilícitas y se clausuraron 14 locales.
“Estas operaciones están orientadas a combatir y desalentar el robo automotor atacando a la venta de las autopartes producto de este delito que tiene incidencia directa en la tasa de homicidios de todo el país”, detallaron fuentes oficiales.
A tal efecto el Ministerio de Seguridad desplegó unos 300 efectivos y más de 60 móviles de la Policía Federal Argentina y Gendarmería Nacional en apoyo de las policías de ambas provincias.
Los procedimientos estuvieron coordinados por la Dirección de Fiscalización de Desarmaderos y Autopartes de la Subsecretaría de Delitos Complejos y Lucha contra la Criminalidad Organizada que conduce Miguel Robles y por personal de la AFIP.
“Estos procedimientos masivos y sorpresivos que estamos llevando adelante en todo el país, manifiestan la voluntad política del gobierno nacional de atacar el delito de robo automotor en la instancia final, que es la comercialización de partes de autos robados”, explicó Robles.
Desde la creación del Ministerio de Seguridad, el 15 de diciembre pasado, se incrementaron las tareas de inteligencia y operativos sobre desarmaderos en todo el país, arrojando como resultado el secuestro de 650.000 piezas ilegales en Tucumán, 50.000 piezas en Misiones, 4.000 piezas en la zona atlántica. Los operativos fueron ordenados en Jujuy por el titular del Juzgado Federal N° 2 a cargo de Carlos Olivera Pastor y en Salta por orden del titular del Juzgado Federal N° 2 de esa ciudad, Dr. Miguel Antonio Medina.
Hay que recordar que con la Ley 25.761 denominada de Autopartes que se promulgó en julio de 2003, el Estado Nacional ejerce un control más estrictos sobre este tipo de comercios en todo el país.
La medida que se tomó hace siete años, en todo el territorio argentino, fue para frenar el robo de automóviles que había llegada a batir todos los récords.
Los desarmaderos de automóviles siempre cargaron en sus espaldas el estigma de comercializar piezas de dudosa procedencia. A fines de 2001 y principios de 2002, el desabastecimiento de repuestos importados de autos por parte de las fábricas y los elevados costos, hicieron que el robo de automóviles para su desarme fuera un negocio floreciente.

El siglo