Restricciones a la importación de motos

El programa ya es aplicado en los sectores automotor y de maquinaria agrícola. Estiman que este año se venderán 620 mil unidades.

Las empresas que importan motos deberán ensamblar dos en el país o producir una con la mitad de los componentes nacionales, por cada unidad que ingrese en el mercado nacional, según una iniciativa del Ministerio de Industria para reducir el déficit comercial del sector.

“Se plantea sustituir importaciones a partir del desarrollo motopartista nacional, en un modelo similar en el que ya están involucrados el sector automotor y el de maquinaria agrícola, entre otros”, se indicó en la cartera que conduce la ministra Débora Giorgi.

El proyecto apunta a ralentizar la caída del superávit comercial, que fue de 11.721 millones de dólares el año pasado, una merma respecto de los 16.980 millones con que cerró el 2009, mientras que para el actual ejercicio el gobierno lo estimó en 9.868 millones.

El año pasado, la producción de motos registró un récord, con 380.679 unidades fabricadas, casi 100.000 más que el anterior récord histórico, de 2008.

Sin embargo, del total producido en 2010, 326.608 unidades fueron ensambladas a partir de importaciones de CKD, término que define a una unidad completamente desarmada, sin que le falte ninguna pieza componente.
Las restantes 54.071 unidades fueron fabricadas sin CKD.

Además, el año pasado se importaron 258.839 unidades completas, según datos oficiales.

Para el año en curso, en tanto, “está proyectado alcanzar un número de patentamientos récord, que superará las 620.000 unidades”, destacó Giorgi.

Por esa razón, desde Industria se han dispuesto medidas para profundizar la producción local del sector y responder a la demanda creciente con más motos argentinas.

Esa demanda, según advirtió Giorgi, “debe ser satisfecha cada vez más por producción y trabajo local, de modo de que se traduzca en beneficios para todos los argentinos. Quien vende en Argentina debe invertir y producir acá”, enfatizó.

Inspecciones

Desde la Secretaría de Industria a cargo de Eduardo Bianchi, ya se les comunicó a los productores de motos y motopartes e importadores que para poder importar una motocicleta terminada deberán ensamblar al menos dos unidades o, como alternativa, producir una motocicleta con una integración nacional de, al menos, el 50 por ciento.

Además, desde el Ministerio de Industria se realizarán auditorías en las plantas locales para verificar su capacidad de ensamblado, de modo de evitar que se importen motos terminadas pero declaradas como unidades completamente desarmadas a ser ensambladas en el país.

“El sector tuvo una mejora exponencial gracias al crecimiento económico y a la política de defensa de la industria nacional que encaró este gobierno desde 2003. Dos números alcanzan para graficar la situación en la que estábamos y el presente que vive el sector: en 2002 se vendieron apenas 29.000 unidades y en 2010 fueron casi 560.000 los patentamientos”, comparó Giorgi.

Para el caso de importadores que no tienen plantas de ensamblado en el país o no tienen proyectos productivos, deberán compensar sus importaciones con exportaciones de motopartes nacionales, dijeron desde Industria.

En lo que va del año, en el primer trimestre, el patentamiento de motos creció un 78 por ciento respecto del mismo período del año pasado, con 193.906 unidades.

DyN