En tres años, la Municipalidad recuperó 500 motos robadas

Luego de retener los vehículos, el municipio corrobora si existe un pedido de secuestro sobre los mismos. Luego se derivan a Sustracción de Automotores.

Los operativos de tránsito habituales realizados por el municipio permitieron recuperar 500 motos con pedido de secuestro en los últimos tres años. Según informaron desde la secretaría de Control Municipal, el procedimiento se origina en la retención de los vehículos por alguna infracción vial (en la mayoría de los casos por falta de documentación o patente).
Una vez que la moto es trasladada al Corralón Municipal, personal de la División de Sustracción de Automotores de la Policía Provincial, acompañados por la fiscal de causas NN, María del Carmen Bertone, verifican a través de sistemas informáticos si los vehículos tienen pedido de secuestro.
En caso de constatar alguna irregularidad, las motos son trasladadas al Corralón de Sustracción de Automotores, perteneciente a la Unidad Regional I. Posteriormente, la fiscalía de causas NN se comunica con las víctimas para que se acerquen a constatar si el vehículo les pertenece. De ser así, se inician los trámites para que el juzgado devuelva el móvil.
En el marco de los operativos de tránsito, a través de los diferentes procedimientos realizados con la colaboración de la policía, se ha logrado, además, la aprehensión de sujetos que estaban delinquiendo o se encontraban en poder de armas y drogas. Los mismos han sido detenidos por la fuerza policial y puestos a disposición de la Justicia.
Los rodados con pedido de secuestro recuperados por el municipio, en colaboración de la fiscalía de NN y la división Sustracción de Automotores de la Policía Provincial, surgen de los operativos que se hacen habitualmente y el remanente de motos abandonadas, que la actual gestión pudo establecer que tenían pedido de secuestro.

 

Un avance
Cuando la Municipalidad comenzó a relevar los vehículos retenidos que estaban en las diferentes dependencias municipales, principalmente en el ex frigorífico, se detectó un remanente de motos muy importante con pedido de secuestro que jamás se había constatado.
Paralelamente, el municipio tomó la decisión de compactar y subastar los vehículos que no eran retirados por sus propietarios luego de haber sido notificados. La decisión de llevar adelante los trabajos de compactación se fundamenta en lo establecido por el artículo 8 de la Ley Provincial Nº 11.856, a la cual adhiere la Ordenanza Municipal Nº 11.216.
Según esa normativa, el municipio podrá disponer libremente de los vehículos una vez superados los seis meses de notificación al propietario. Y también agrega que podrá utilizar como chatarra a “todos los automotores y motovehículos que por su deterioro implican un peligro real o inmediato para la salud y el medio ambiente, y se presume que el mismo fue abandonado por su dueño”.

Sustracciones constantes
Hace cuatro años, a mediados de 2007, Diario UNO publicaba los datos referidos al robo de motos en la ciudad de Santa Fe. En ese entonces, el promedio de sustracciones era de 60 por mes. Hoy esa cifra creció un 50 por ciento, alcanzando una media mensual de 90 motovehículos.
La mayoría de los ataques en el área metropolitana se produce en las ciudades de Santa Fe y Santo Tomé. En cuanto a las diferencias mensuales, hay dos picos anuales en los cuales la cifra de robos aumenta: “En marzo y entre septiembre y octubre, la cantidad de robos llega a incrementarse a las 120 motos mensuales”, explicó José Cámara, integrante de Damnificados por el Robo de Motos (Daprom).
Él mismo fue víctima una vez más de los delincuentes la semana pasada. El viernes 29 de julio le sustrajeron una Honda CG125 Titán modelo 2004 color de cuadro azul y asiento negro, estado impecable, dominio 825 CHX.
En relación al destino de las motos robadas, muchas se sustraen por encargo; otras, las de mayor cilindrada, son desarmadas y vendidas al exterior para correr picadas. En el caso de los motovehículos de menor cilindrada, por lo general se venden al interior de la provincia o del país.
Por otra parte, al igual que hace cuatro años, las motos más robadas son las Honda Wade y las Honda Biz. “Por los general los delincuentes se contactan con las víctimas del robo para pedirles un rescate, que en la mayoría de los casos, oscilan entre los 1.000 y 1.500 pesos”, continuó agregando Cámara.

DiarioUno