Autos nuevos llegarán con retraso al mercado local, conforme a la norma que configura el VIN

Resolución obliga al sector a demorar el lanzamiento de las novedades.

Los modelos 2012 de los vehículos arribarán con retraso al mercado nacional debido a una resolución emitida por las autoridades en 2010.

De acuerdo a la Gaceta Oficial 39.496 del 26 de agosto de 2010, referida a las normas para configurar el Número de Identificación Vehicular (NIV), se estableció que el dígito correspondiente al año del automóvil debe coincidir con el año de producción y no con el año modelo que asignaba el fabricante.

Aunque la norma entró en vigencia desde que se publicó, se empezará a aplicar con los carros 2012, lo cual obliga a las ensambladoras y a los importadores de carros a demorar el lanzamiento de los productos.

La práctica habitual de las automotrices en Venezuela era, al igual que en buena parte del mundo, comercializar las novedades automotrices en los últimos meses del año anterior. Así, un auto 2010 estaba disponible al público en la segunda mitad de 2009, pero esta práctica no se podrá realizar en el mercado nacional.

Ensambladores e importadores interpretan la norma como un nuevo obstáculo. Recientemente una empresa del sector debió “repatriar” un lote de vehículos porque la casa matriz envió unidades 2012 y las autoridades no permitieron el ingreso de las mismas.

“Las ensambladoras locales somos filiales de corporaciones que tienen un serializado en función de los estándares internacionales”, afirmó el directivo de una ensambladora, que prefirió reservar su identidad.

En primera instancia, los fabricantes valoraron la idea de interponer un recurso de nulidad ante el Tribuna Supremo de Justicia, ya que ven en la resolución la violación de algunos derechos.

No obstante, consideran que lo mejor es promover un cambio ante los ministerios responsables de la norma (Comercio, Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias y el de Interior y Justicia) y explicar los posibles inconvenientes que ocasionará en el sector.

“Una vez más quedamos expuestos y aislados de la normativa y del mercado internacional”, aseguró otra fuente vinculada a una ensambladora.

Aunque reconoce que el problema mayor será para los importadores de vehículos, destacó que los fabricantes también enfrentarán dificultades.

“La imposición de un NIV diferente al resto del mundo, en un producto (vehículos) que dependen de importaciones en su mayor proporción y en un mercado cuyos bajos volúmenes de producción representaría inversiones en el exterior exclusivas para satisfacer las exigencias de un pequeñisimo volumen de ventas, tendría posibles repercusiones negativas”, advirtió.

Otros obstáculos

Desde hace tres años el sector automotor se ha encontrado con una serie de obstáculos para operar en el país.

Problemas para obtener divisas de forma constante y en las cantidades requeridas, retrasos en la emisión de los permisos de importación del material de ensamblaje y conflictos laborales en distintas compañías han provocado una caída en la producción durante tres años consecutivos.

Adicionalmente, desde 2008 el Gobierno nacional restringió las importaciones de carros y ha limitado la entrega de licencias para las empresas que tienen plantas en los países con los que Venezuela suscribe acuerdos comerciales, como Argentina y Ecuador.

El Universal