En Neiva se roban mas motos cada día

Ingrith Johana Niño Villarreal

En promedio los delincuentes exigen 500 mil pesos para devolver cada moto hurtada. Las bandas reciben al año más de 540 millones de pesos.

Ingrith Niño
DIARIO DEL HUILA

El robo de motos se convirtió en uno de los más grandes flagelos para los neivanos y en el más próspero y rentable negocio  para las bandas criminales.

Según cifras extraoficiales, en Neiva son robadas diariamente tres motos, lo que equivale a 1.095 al año, cifra que dista mucho de las estadísticas oficiales, pues la mayoría de casos no son denunciados.

Se trata de una problemática que crece diariamente y que ya es una ‘piedra en el zapato’ para las autoridades.

Las cifras oficiales que reporta la Sijin del Huila indican que en el 2010 fueron oficializadas 377 denuncias por robo de motos. En el 2011 el número pasó a 565, es decir un alarmante incremento del 66 % . De las cuales  fueron recuperadas 283 en 2010 y 369 en el 2011, según indicó el Mayor Wilson Moran, comandante de la Sijin de la Policía Huila.

Pero aunque la cifra oficial preocupa, la verdad es que el problema es mucho más grande.

La gente prefiere no denunciar ante las autoridades el robo de su moto, sino esperar a que los delincuentes los busquen para negociar el rescate de la misma o en muchos casos ir en busca de los posibles haladores para iniciar una negociación.

Se trata de dos o tres  bandas criminales, conformadas por personas jóvenes, que delinquen en toda la ciudad y que tienen como base de operación los barrios del sur de Neiva, en especial Galán, Pozo Azul, Panorama y Oasis, entre otros. Estos son los barrios propicios para camuflar los delitos.

Los cálculos extraoficiales indican que en promedio estas bandas reciben un millón y medio de pesos por día (rescate de tres motos) lo que equivale a una ganancia de 45 millones de pesos al mes y de la no despreciable suma de 540 millones de pesos al año, lo que los convierte en verdaderas organizaciones criminales.

‘Modus operandi’

Una vez la moto es hurtada mediante la modalidad de halado  o atraco,  los delincuentes proceden a ‘encaletarla’ en pequeños sitios arrendados y lugares de poca sospecha para la Policía o de difícil acceso. Luego los ‘tramitadores’ (cómplices de los delincuentes) se dedican a ubicar a los propietarios del automotor para exigirles sumas de dinero ‘extorsión’, un monto aproximado entre  $400.000 y  $ 1.000.000.

Otra dinámica identificada es que una vez la moto es robada, el propietario prefiere no denunciar e inicia  él mismo la búsqueda de la moto en las zonas vulnerables donde normalmente son llevadas y allí logran establecer contacto con el ‘tramitador’, quien está atento a la aparición de los dueños y así inicia la negociación. “La gente no denuncia y va en busca de ser extorsionada”, afirmó uno de los investigadores. De otro lado se estima que la comunidad no denuncia porque no tiene confianza en las autoridades.

En tres oportunidades le han robado la moto

Entre los casos particulares, que asombran y demuestran la gravedad de la problemática está el de Isabel Perdomo, quien perdió su motocicleta en tres oportunidades. “Recuerdo que la primera vez me sacaron la moto de la casa, eso fue hace como 8 años, lo primero que hice fue conseguir una persona que tuviera conocimiento de dónde habría podido ir a parar mi moto. Así establecí contacto con el ‘bandido’, en esa ocasión pagué 500 mil pesos por mi C 90. La segunda vez fue hace tres años, esa sí fue una horrible experiencia, yo iba por Cándido y me abordaron unos tipos con armas y me bajaron de la moto, se me ocurrió llamar inmediatamente a la Policía y gracias a Dios lograron capturar a los sujetos. Y la última vez hace solo un año, ya fue la tapa. Estaba en un edificio realizando unas diligencias, tuve que dejar mi moto afuera porque no había dónde parquear cerca, cuando bajaba las escaleras del edificio me di cuenta que unos sujetos se llevaban mi moto y me dio tanta rabia que la deje perder, me di por vencida.’

Situaciones similares han tenido que vivir muchos ciudadanos, quienes terminan siendo objeto de extorsión y si son afortunados logran recuperar sus automotores. Todos conocen por lo menos a una persona que hayan sido víctima del robo de su moto, lo que corrobora el alcance del problema.

Algunas acciones

La Policía, consciente de la gravedad de la problemática, ha adelantado contundentes investigaciones que dieron como resultado el desmantelamiento de algunas de estas organizaciones. Se trata de la banda integrada por los alias ‘Memín’ y ‘La Mechuda’, a quienes se les atribuye el hurto de un considerable número de motos mediante al modalidad de halado (ver recuadro 1).

Otro contundente golpe fue el desmantelamiento de la banda ‘Los Valditos’, integrada por seis menores de edad (cuatro hombres, dos mujeres). La estrategia delictiva de esta organización criminal consistía en  llevar a los mototaxistas hasta zonas periféricas de la ciudad, donde eran despojados de sus vehículos.

Òlas jóvenes toman el servicio de mototaxi en el centro de Neiva, portando uniformes de colegio para no despertar sospechas. Ellas piden que las lleven a los barrios del sur y cuando ya están en la zona, salen sus cómplices  y se roban la moto utilizando armas blancas o de fuego para intimidar a las víctimas”, dijo uno de los investigadores de la Sijin.

Lo lamentable del caso es que aunque la Policía ha logrado capturar a los integrantes de esta organización y a otras bandas delincuenciales, estos siempre quedan en libertad por su condición de menores de edad o simplemente por la carencia de cupos en el Centro de Rehabilitación Hogares Claret La Libertad, que opera en Neiva.

Bandas desmanteladas

‘Memín’ y ‘La Mechuda’

Esta organización criminal estaba integrada por Javier Losada ‘Memín’ y su pareja sentimental Nini Johana Mejía ‘La Mechuda’, además gozaban de la colaboración de sus cuñados, hijas y  sobrinas que eran utilizados como gestores del trámite de la extorsión ‘tramitadores’ y como las personas que dan caleta (guardar) a las motocicletas. Los tramitadores se encargaban de ubicar al dueño del automotor para establecer la negociación. Esta pareja podría hurtarse entre veinte y veinticinco motocicletas por mes.


Javier Losada ‘Memín’, 40 años de edad.


Nini Johana Mejía ‘La Mechuda’, 25 años de edad.

‘Los Valditos’


Banda integrada por seis individuos, todos menores de edad. Estos operaban en la comuna Ocho de Neiva hurtando motocicletas mediante modalidad de atraco. La banda delincuencial ‘trabajaba’ mediante la modalidad de engaño a los mototaxistas de la ciudad. Su estrategia era llevarlos a las zonas periféricas donde eran abordados por los demás miembros de la organización y despojados del automotor.

‘Los Gemelos’

Estos criminales estaban dedicados al hurto de automotores en la modalidad de atraco y halado, aplicando el método de extorsión y amenaza. La Fiscalía estableció que también cometían apartamentazos.

Aprovechándose de la ingenuidad

En los casos en que las motocicletas robadas no son utilizadas para la extorsión, son llevadas a diferentes municipios  para ser comercializadas de forma fraudulenta. “Las motos son trasladadas a las veredas, donde se aprovechan de la ingenuidad de los campesinos, quienes las compran para su trabajo diario”, afirmó el sargento Norberto Robles, jefe de Automotores de la Sijin. Estos automotores son difíciles de identificar puesto que en estos sitios no existen los suficientes controles de tránsito para verificar su legalidad, además de ser zonas en las que la situación de orden público es de permanente alteración y se dificulta la presencia de la Fuerza Pública.

Frente a esta situación, la Sijin de la Policía se desplaza esporádicamente a los municipios para realizar labores de inteligencia y verificar así la existencia de automotores con problemas o alteraciones de identificación. La última toma se realizó  en las localidades del municipio de Algeciras donde se incautaron cinco motocicletas y dos automóviles. Los operativos se realizaron en las zonas de comercio ubicadas en la vía principal de Municipio. Se ha establecido que los automotores ilegales que son vendidos en estos sectores son procedentes de diversas regiones del país.

A la hora de comprar

Cuando se va a comprar una moto de segunda es preciso que el comprador tenga en cuenta algunos aspectos. El serial del chasis, el motor y la placa deben coincidir con los registrados en los sistemas de la Policía Nacional. Es importante verificar que estos sean originales y esclarecer que la motocicleta no tenga ningún tipo de registro criminal. Las personas adecuadas para esos procedimientos deben  ser técnicos especializados. Para ello la comunidad puede llevar el vehículo al grupo de automotores de la Sijin.

La ocasión hace al ladrón

En Neiva circulan cerca de 60 mil motos, aunque sólo 15 mil se encuentran matriculadas en la ciudad, según los datos oficiales suministrados por la Secretaría de Tránsito Municipal.

Se trata de una de las ciudades intermedias donde las motos son el principal medio de transporte y aunque esto es conocido por todos, Neiva no está preparada para albergar el considerable número de estos vehículos.

Está claro que no existe el número de parqueaderos necesarios, ni las vías o zonas exclusivas para el tránsito de motos.  Las conocidas bahías para el parqueo de carros excluyen a las motocicletas, que como es claro los superan en cantidad.

Ante esta situación de marginación para estos automotores sus propietarios optan por dejarlas en las calles mientras realizan trámites bancarios o diligencias en el centro de la ciudad, situación que es aprovechada por los ladrones para hurtarlas. Pero adicionalmente no existe la cultura ciudadana, como se ve en otras ciudades, en las que los habitantes siguen las normas de tránsito establecidas y utilizan los parqueaderos. Así mismo utilizar medidas preventivas para  asegurar las motos y evitar –o por lo menos dificultar- la acción a los delincuentes (ver recuadro 3).

Medidas preventivas

En el mercado existen muchos elementos  para evitar el hurto, sin embargo la gente, por desconocimiento en la mayoría de los casos, no los adquiere. Candados, cadenas, alarmas, marcado de las partes, etc, ayudan para que su moto no sea robada tan fácilmente.

Candado y cadena

La mayoría de las motos son haladas, una medida para evitar su robo es utilizar una cadena y candado especial que puede ser utilizado en los rines de la moto, lo que dificulta su movilidad. Los delincuentes utilizan la ganzúa para el robo de estos automotores y solo con una cizalla (herramienta manual que se utiliza para cortar láminas metálicas) podrían violar la cadena, pero por su tamaño no es un elemento fácil de cargar. La cadena junto con el candado tienen un costo entre 18 mil y 22 mil pesos.

Marcado

Una forma de prevenir la venta de autopartes es el marcado de la motocicleta. Con una herramienta especial, son marcadas cada una de las partes del automotor con el número que lo identifica. Este trabajo tiene un costo  entre 50 mil y 80 mil pesos.

Alarmas

Las alarmas son una de las medidas preventivas más modernas y actuales que se utilizan. Este sistema de seguridad se consigue en el mercado por 120 mil pesos, ya instalada tiene un valor de 180 mil. La novedosa herramienta se consigue en muchas clases, tanto así que ya hay controles de la alarma para motos con mp3. Con estos controles se puede buscar una emisora FM,  subirle o bajarle volumen a la música, escoger canciones que se tengan en la memoria USB  o SD y  activar o desactivar la alarma.

Las zonas más peligrosas

Se ha establecido que los sectores de la ciudad más propicios para el robo y manejo de la extorsión son las áreas marginales o sectores populares. Entre ellos están: Panorama, Puertas del Sol, Galán, Santa Isabel, Timanco, Los Alpes, Bogotá, Galindo, Peño Redondo, Gaitán, Pozo Azul, Oasis.  Estos son lugares de alta alteración pública.

Las más apetecidas

Entre las motos más apetecidas o de fácil acceso para los ladrones están las  ‘señoriteras’ o las de modelos  antiguos a las cuales sus dueños les prestan menos cuidado a diferencia de las de última generación.

Entre éstas:
-La C 90
-Criptón
-Vivax
-Best
-Auteco Activ 110

Diario de Huila