Falsa denuncia, un delito en crecimiento

En varios casos las personas simulan los robos para luego cobrar el dinero del seguro. Fabián Barrios, comisario de la seccional cuarta detalló la modalidad

La seccional 4ª de Bosques, a cargo del comisario Andrés Barrios, llevó adelante una investigación sobre un caso de estafa y falsa denuncia de hurto de automotor. Según las fuentes policiales, un vecino de 49 años había denunciado el robo de un Renault 12, que habría estado estacionado en la calle frente a su domicilio.
Una vez en el lugar del hecho, los efectivos dialogaron con los vecinos con el fin de recabar información, pero los presentes afirmaron no haber visto nada esa noche.
Por tal motivo, los oficiales solicitaron los videos de las cámaras de seguridad de la Municipalidad de Florencio Varela y de Berazategui, en las que no observaron el paso del vehículo.
Los investigadores consultaron a la empresa de seguros que refería el denunciante. Las fuentes detallaron que la aseguradora reconoció que el rodado estaba muy bien asegurado y que el dinero que le pagarían superaba ampliamente el valor de reventa en el mercado.
Fue así cuando la esposa (44) del denunciante confesó que lo habían entregado a un desarmadero. Los voceros explicaron que este tipo de estafas es moneda corriente y genera mucho dinero, razón por la que se improvisan desarmaderos en cualquier garaje. Las fuentes explicaron que se trata de una modalidad en crecimiento, en la que el damnificado entrega su auto en cualquier taller, mientras lo hace desarmar, por ende sin pedido de secuestro, y tras hacer la denuncia policial, recién va a tener secuestro y lo van a buscar infructuosamente, mientras la supuesta víctima se prepara para cobrar el seguro, compartiendo en muchas ocasiones lo percibido en concepto de venta de los elementos usados.
Por ello se informó que se han generado protocolos de interrogatorios para poder descubrir la veracidad de la denuncia, a través de un cuestionario para descubrir al denunciante falaz.
“Se escucha atentamente la narración del hecho de sustracción del bien, firma su denuncia, se le indica que exhiba las llaves, a fin de determinar algún número de serie de las mismas, y sobre todo si las tiene, ya que si se trata de un hurto se llevan el vehículo con una grúa o abriéndolo con una ganzúa, por lo que las llaves le quedan al damnificado”, dijo el titular de la seccional.
La empresa de seguros, en tanto, reconoció que el auto estaba bien asegurado y que el valor que abonarían era de unos 22 mil pesos (deducidos impuestos), superando ampliamente el valor de reventa, por el cual no llegaría a cobrar 15 mil. Esta situación se da debido a que el monto a pagar por el cliente de un seguro es un porcentaje del valor del efecto asegurado, si el valor del mismo es alto, también lo será el costo del seguro.

Diario El Sol