Pedirán a las automotrices brasileñas que compren autopartes producidas en Argentina

Así lo confirmó Paulo Skaf, presidente de la Federación de Industrias paulistas, quien explicó que la medida busca equilibrar la balanza comercial que, desde 2005, favorece a Brasil.

El presidente de la Federación de Industrias de San Pablo (FIESP), Paulo Skaf, adelantó hoy que pedirá a las empresas automotrices brasileñas que compren más autopartes producidas en la Argentina, en una medida destinada a equilibrar la balanza comercial entre ambas naciones y que desde el 2005 favorece a Brasil.

Esta iniciativa fue el resultado de la reunión que el embajador argentino en Brasil, Luis María Kreckler, mantuvo hoy con el empresario paulista, según informó la Agencia Brasil de noticias al término del encuentro.

Hace un par de semanas, Skaf fue recibido en Buenos Aires por los ministros de Economía, Hernán Lorenzino; de Industria, Débora Giorgi; y por los secretarios de Comercio Interior, Guillermo Moreno; y de Comercio Exterior, Beatriz Paglieri.

En esa oportunidad, también visitaron la planta que la firma de autorpartes Taranto posee en el partido de La Plata, donde el empresario pudo observar “in situ” la capacidad que poseen las firmas argentinas para abastecer a la industria automotriz brasileña.

“Se requiere un mejor equilibrio en el comercio“, dijo hoy a la prensa Skaf al término de la reunión.

Desde 2005 Brasil registra superávits comerciales en su intercambio con Argentina. El año pasado el saldo positivo fue de 5.800 millones de dólares.

El propósito de la reunión mantenida por Kreckler y Skaf fue planificar un próximo encuentro en Buenos Aires -inicialmente para el mes de abril- para estimular las ventas de productos argentinos en Brasil.

Skaf también habló sobre la necesidad de dar “un voto de confianza“ a que los permisos de importación que Argentina impuso a partir de febrero, no perjudicarán el normal desenvolvimiento del comercio.

“El gobierno argentino está dentro del plazo de 15 días previsto para resolver este problema. Hemos tomado un voto de confianza”, remarcó Skaf.

Por su parte, Krecler aseguró que el régimen de importación puesto en marcha recientemente en la Argentina no tiene intención de hacer daño a Brasil.

“Es una medida de una mejor supervisión de las importaciones de todo el mundo, no sólo de Brasil“, dijo el embajador, para luego solicitar a los empresarios del vecino país que no adelante conclusiones sobre el régimen debido a que “es una medida que se acaba de implementar”.

Télam