Tres policías fueron suspendidos y detenidos por robo de autos

Uno de ellos, un inspector de San Carlos, es familiar del líder de la banda que comercializaba los rodados. También estarían implicados agentes de otras fuerzas.

Quedaron detenidos e incomunicados los tres policías que fueron atrapados conduciendo autos robados. Según lo que trascendió, dos de los uniformados implicados, un inspector y una auxiliar, serían familiares. Tanto ellos dos como el tercer arrestado, quien también es auxiliar de policía, fueron pasados a pasiva por 60 días por una resolución que tomó el ministro de Seguridad, Carlos Aranda. Los investigadores de la causa no descartan que pudieran estar implicados también efectivos de otras fuerzas. En total, personal de Sustracción de Automotores ya ha secuestrado en el Valle de Uco 19 vehículos robados.

Las denuncias de varias víctimas, que habían comprado de buena fe algunos rodados que terminaron siendo robados, les marcaron a los pesquisas la zona del Valle de Uco como el lugar en que estaría funcionando una red dedicada a la venta de estos vehículos, que presumiblemente habían sido sustraídos fuera de la provincia.

Con algunos datos obtenidos de diversas investigaciones, el miércoles pasado esos efectivos llegaron hasta la zona centro de la provincia, y en medio de varios allanamientos se detuvo a nueve personas, entre las cuales estaría el hombre dedicado a “ubicar” los autos, es decir, el que hacía el trato comercial y los vendía a un costo notoriamente inferior al que tenían esos vehículos en el mercado.

Fue precisamente la detención de este hombre la que disparó otras líneas de investigación que les dejaron un sabor amargo a los sabuesos. Es que rastreando entre los contactos de ese detenido se llegó a un inspector de la policía, oriundo de La Consulta, en San Carlos, que se movilizaba en una Ford Ranger que tenía el número de motor y chasis adulterados. Ese inspector, que prestaba servicios en la Comisaría del barrio La Gloria, sería familiar del líder de la banda dedicada a la venta de estos rodados.

A su vez, ese hombre es tío de una auxiliar de la policía –oriunda de Tupungato– que también fue interceptada en Ciudad conduciendo un Ford Fiesta Kinetic. La mujer, como su tío, sólo habrían tenido como documentación de sus rodados una tarjeta azul, como si hubieran sido autorizados por el dueño de esos rodados para poder conducirlos. Al igual que la Ford Ranger, este lujoso auto, que costaría más de $100.000, tenía los números identificatorios de motor y chasis modificados.

El tercer efectivo implicado, también domiciliado en Tupungato, fue atrapado al mando de un Suran, en el que circulaba en las mismas condiciones que los vehículos de los otros dos uniformados.

En la noche del viernes, el juez de Instrucción en turno Oscar Valde decidió detener a los tres efectivos y dejarlos incomunicados para evitar que perjudiquen la investigación. En las próximas horas podría imputarlos.

“Por ahora decidimos pasarlos a pasiva por 60 días, pero si se comprueba que esos policías son parte de una asociación ilícita dedicada a la venta de autos robados no vamos a dudar en echarlos de la fuerza, porque no merecen ser policías”, señaló ayer el ministro de Seguridad, Carlos Aranda.

Ayer no se descartaba que hubiera efectivos de otras fuerzas implicados en esta organización delictiva.

Diario Uno mendoza