El Concejo tratará un proyecto para descomprimir el Corralón Municipal

Los autos y motos que no sean retirados serán subastados o compactados.

El concejal del FPV Hernán Martel presentó para la inclusión en el temario de la próxima sesión que celebre el Cuerpo del Concejo Deliberante, un proyecto de ordenanza que tiene como finalidad regular el procedimiento aplicable y destino final de los automotores y motocicletas que se encuentran depositados en el corralón municipal.

En el proyecto, el edil propone una factible solución a la situación que se da actualmente en el corralón, que tiene colmada su capacidad a raíz de la gran cantidad de motocicletas y automóviles que se secuestran a diario, tras los rigurosos controles de tránsito implementados en la ciudad.

El proyecto

Se busca “establecer un plazo prudencial para que los propietarios de automotores y motovehículos realicen los trámites pertinentes para el retiro de los mismos. Luego de transcurrido dicho plazo, si las unidades no han sido reclamadas, se procederá en todos los casos que fuera posible a subastar dichos vehículos. Para aquellas situaciones en donde las unidades no puedan ser sujetas a subasta, o aquellas en que la subasta haya fracasado, se podrá ordenar el desguace, descontaminación y compactación de los mismos”, expresa el documento.

El proyecto también será aplicable a todos aquellos vehículos que sean hallados en lugares de dominio público en estado de deterioro, inmovilidad y abandono y que impliquen un peligro para la salud, la seguridad pública y el medio ambiente.

Plazos

En cuanto a los tiempos de espera establecidos en el proyecto, los automotores y motovehículos que hayan sido ingresados al Corralón Municipal podrán permanecer allí por un plazo de 6 meses.

A los fines de la aplicación de la presente ordenanza, se deberá publicar la lista de vehículos que se encuentran en el corralón en el Boletín Municipal y en los diarios locales.

Dentro del plazo de los seis meses el propietario de la unidad deberá presentarse, justificar su dominio, operar el pago y proceder al retiro, en el estado en que se encuentre.

Transcurridos los seis meses sin que se presentare persona alguna que justifique su dominio, se aplicará un apercibimiento, considerando que la unidad de que se trate es abandonada a favor de la Municipalidad de la Capital, a cuyo patrimonio se incorporará para su consecuente remate en subasta pública, en caso de ser posible, conforme lo establecido en la ordenanza 1054/83, cuyo producto corresponderá al municipio.

El Corralón Municipal sólo tiene espacio disponible para 300 motocicletas y un predio descubierto para ubicar unos 20 automóviles, lo que hace imposible continuar recibiendo más vehículos, por lo que, mientras tanto, éstos permanecen a la intemperie, generando la queja de los propietarios, que antes de recuperar sus vehículos deben cumplimentar el correspondiente trámite en el Juzgado.

En el proyecto se establece que para que el proceso se realice de manera ordenada, los Juzgados de Faltas de la comuna elaborarán una lista en la que individualizarán el automotor o motovehículo de que se trata, estado en que se encuentra y demás datos conocidos de su propietario, debiendo establecer el tiempo de permanencia de los vehículos en el depósito municipal y si se encuentra comprendido en los plazos que dicta la normativa vigente.

Procedimiento

Los autos y motos usados y no registrados que carezcan de documentación, como así también aquellos registrados en los que hubiere fracasado la subasta, serán sujetos al proceso de descontaminación, desguace y compactación.

En primer lugar se procederá al proceso de descontaminación, entendiendo por dicho término la extracción de los elementos contaminantes del medio ambiente, como baterías, fluidos, y similares, que son reciclados o dispuestos como establezca la reglamentación.

Cumplido dicho proceso se procederá al desguace, lo que implica la extracción de elementos no ferrosos que son reciclados o dispuestos como establezca la reglamentación. Y por último, la compactación del vehículo en depósito, que es un proceso de destrucción que convierte en chatarra los vehículos, sus partes constitutivas, accesorios, chasis o similares, como establezca la reglamentación.

En todos los casos, se deberá informar al Registro Nacional de la Propiedad Automotor sobre la aplicación del desguace y compactación, a los fines de que en dicho Registro se realice el trámite de baja de la unidad correspondiente.

Esta solución ya ha sido implementada por varios municipios de nuestro país.

Hernán Martel deja de manifiesto en la justificación de su proyecto que “la mayoría de las motos no se encuentran debidamente registradas, careciendo por tanto de todo tipo de documentación debido a las facilidades que brindan los comercios al momento de ofertar este tipo de unidades, ya que se hace entrega de las mismas sin documentación alguna, aportando a la acumulación de motocicletas en el Corralón Municipal”.

El proyecto se tratará en la próxima sesión del Concejo, donde los ediles emitirán su opinión al respecto de la proposición planteada.

El Esquiú.com