Desde un country, mandaba a robar autos de alta gama

Los vehículos eran robados a mano armada en Capital y GBA; Desde Pilar, el jefe de la banda hacía los papeles falsos.

Luego los vendía a bajo precio y hasta en cuotas; Hay 40 compradores imputados. Hay 16 detenidos y 41 coches secuestrados.

Vivía en un country de Pilar, jugaba al golf, se movía en una 4×4 último modelo, solía hacerle regalos costosos a su mujer y, como es amante de la velocidad, hasta llegó a armar un auto de carrera para correr como profesional.

El hombre, apodado “El Gordo Dani”, decía que era empresario y tenía un lavadero de autos en Pilar . Pero, en realidad, era el jefe de una banda que se dedicaba a robar vehículos de alta gama para luego venderlos con papeles “truchos”.

Junto a “El Gordo Dani” fueron detenidas otras 15 personas en distintas partes del país, acusadas de integrar la banda. Fuentes policiales confirmaron a Clarín que también hay 40 personas acusadas de encubrimiento por comprar “de mala fe” los vehículos a la mitad de su precio.

En total fueron secuestrados 41 vehículos de alta gama: hay Volkswagen Amarok, VW Vento, Toyota Hilux, Hyundai y Audi TT.

“Secuestramos autos por unos dos millones de dólares” , contó ayer el ministro de Seguridad bonaerense, Ricardo Casal.

La investigación comenzó a fines de diciembre cuando la Policía empezó a seguir un hombre que vivía en William Morris, Hurlingham, y tenía una costosa camioneta Toyota Hilux, a pesar de que vivía en una casa muy humilde y no tenía trabajo .

“Siguiendo a este hombre llegamos a un lavadero de autos de Pilar que era propiedad de ‘El Gordo Dani’. Luego, por los números de patentes, descubrimos que los autos que usaban estos dos eran mellizos”, contó un jefe policial.

Mediante escuchas telefónicas la Policía descubrió que ‘El Gordo Dani’ y el hombre de William Morris compraban coches que habían sido robados a mano armada (los autos de alta gama sólo se pueden poner en marcha con las llaves originales) y los vendían a mitad de precio con papeles truchos .

Según los investigadores, la banda le sacaba las patentes originales a coches estacionados en la calle de la misma marca que habían robado ellos y la colocaba en los autos robados.

Luego, confeccionaba la documentación con sellos y formularios en una oficina que habían montado en la casa donde vivía ‘El Gordo Dani’ junto a su esposa, que está embarazada.

La maniobra que permitía a la banda hacer que todo pareciera legal consistía en entregar junto a los autos un oficio judicial que indicaba que ese auto formaba parte de un lote de rodados que habían sido secuestrados por la Justicia y que, antes de ser rematados, se ofrecían a la venta al público a un precio mucho menor.

“ La banda vendía los vehículos a un 50 ó 70 por ciento más barato . Una Toyota Hilux llegaron a venderla a 120.000 pesos y un Audi TT a 160.000 pesos.

Algunos vehículos hasta fueron vendidos en cuotas ”, contó un investigador.

El martes último fueron realizados 25 allanamientos en los partidos de Pilar, San Martín, San Isidro, Tres de Febrero, La Matanza y Mercedes. También en la provincia de Córdoba.

En la casa de ‘El Gordo Dani’ del country Club de Campo Pueyrredón, los policías encontraron la oficina con las máquinas para hacer los documentos “truchos” de los vehículos robados y tres computadoras con los datos de todas las personas a las que le habían vendido los autos.

Con esa información, el miércoles, una comitiva de investigadores policiales a cargo del jefe de la DDI de San Martín, Angel Becerra, viajó a Armstrong, Santa Fe, y a Paraná, Entre Ríos, donde secuestró otros 10 vehículos, entre ellos el Audi que la banda había vendido en 160.000 pesos.

Según los investigadores policiales, la cúpula de la banda estaba integrada por “El Gordo Dani”, el hombre de William Morris y otro detenido que vivía en Villa María, Córdoba. Los coches eran robados en Capital Federal y Gran Buenos Aires.

“Los vehículos eran llevados a un galpón donde los dejaban hasta que conseguían las patentes y les hacían los papeles truchos.

Los números de motor y de chasis no los modificaban.

Los compradores que declararon aseguran que los obtuvieron de buena fe”, explicó a Clarín un jefe policial.

La Voz