Aumentan las conversiones a GNC por las subas en la nafta

La incorporación de equipos de gas se da más en el interior por la falta de combustible.

La conversión de vehículos propulsados a gas (GNC) creció 40% el año pasado. Y la expansión del negocio se concentró especialmente en el interior del país. Sucede que los problemas de distribución, la escasez y los constantes aumentos de los combustibles líquidos le allanaron el terreno al sector del GNC.

Hoy el parque automotor propulsado a gas ronda cerca de 1,75 millones de unidades. En 2011, se sumaron unos 140.000 vehículos y este año las conversiones siguen en alza: en enero fueron 9.497 vehículos, contra 8.642 de 2011, y en febrero hubo una suba de otro 10% , según los datos de la Cámara de GNC.

La razón de más peso es la económica. La brecha entre los precios del gas y las naftas se mantiene en torno del 60 o 70% , según el tipo de nafta que se utilice. Si se tiene en cuenta que el gas cuesta alrededor de $ 2 el m3 y la nafta vale, en promedio, $ 5,5 el litro. Si bien el precio del gas fue subiendo como el resto de los combustibles para acomodarse a aquellos de la competencia, lo hace sobre la base de un valor bastante más bajo que los demás, incluido el gasoil.

Aunque puede resultar tedioso para el automovilista tener que cargar su tanque más seguido (tienen una autonomía cercana a los 130 kilómetros), un aspecto que destacan en el sector es que “hoy, los equipos de gas de quinta generación que se están colocando optimizan más el consumo del auto. La eficacia hace que aumente el rendimiento y sea más económico”, explica Fausto Maranca, titular de la cámara.

Para el directivo, también hay otros factores que llevan a los automovilistas a colocar el equipo de gas. “Se siguen instalando estaciones de carga, que antes estaban más distanciadas y eso desalentaba el uso de los vehículos”, acota. Hoy existen unas 1.890 estaciones de servicio de gas, según datos del Enargas, el ente regulador.

Con todo, sigue habiendo lugares, como la ruta 2, donde los precios son más caros porque hay menos sitios donde cargar. Por eso, según el Enargas, el valor promedio del gas, en todo el país es de $ 2,68. Más allá del precios, otro aspecto positivo de convertir el auto es que, “a diferencia de las naftas o el gasoil, el gas siempre se consigue”, según Maranca. El mayor esfuerzo del usuario es comprar el equipo pero, según la cantidad de kilómetros que recorran diariamente, el gasto se amortiza en pocos meses, dicen en el sector.

En el mercado hay unos 1.096 talleres de montaje y los equipos que se venden van desde $ 4.500 (con el sistema aspirado) hasta $ 8.000 en las versiones con sistemas electrónicos de inyección. Los fabricantes e importadores vieron resurgir el negocio en los últimos años, cuando se recuperó el nivel de conversiones tras haber caído en su punto más bajo en 2008.

 Clarín.com