“Manejamos como si no importara la vida del otro”

Elina Marchese encabezó un acto para generar conciencia vial

EN EL PAVIMENTO. Pintaron una estrella frente a la Casa de Gobierno. LA GACETA / FOTO DE ENRIQUE GALINDEZ

EN EL PAVIMENTO. Pintaron una estrella frente a la Casa de Gobierno. LA GACETA / FOTO DE ENRIQUE GALINDEZ

Con firmeza tomaron el pincel, lo remojaron en la pintura, y dejaron grabado su dolor en el pavimento. Ayer, durante el acto de lanzamiento en Tucumán de la campaña “No sumes una estrella más al cielo”, los familiares de víctimas de accidentes de tránsito dibujaron una estrella amarilla en la calzada de 25 de Mayo, primera cuadra, frente a la Casa de Gobierno.

La actividad fue iniciativa de los familiares de Silvia Jantzon de Marchese, su hijo Domingo, Cecilia Reales y Marcelo Pucheta, quienes fallecieron en accidentes de tránsito en las calles de San Miguel de Tucumán y Yerba Buena.

“Nuestra presencia como familia, se debe a la imprudencia y a la indiferencia con la que muchos se manejan en la vía publica”, dijo Elina Marchese, una de las oradoras del acto, al que asistieron allegados a otras víctimas de siniestros viales, autoridades municipales y provinciales y representantes de distintos credos.

En todo el mundo

Marchese puntualizó que, según las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), por día mueren en todo el mundo alrededor de 3.500 personas en accidentes de tránsito, y más de 100.000 resultan con diversas heridas de consideración. “A causa de estos -mal llamados- accidentes de tránsito se pierde cada año la misma cantidad de habitantes que tiene Tucumán: un millón setecientas mil personas”, afirmó la joven.

“Manejamos como si no nos importara la vida de la otra persona, y lo que es peor, ni nuestra propia vida. Ojalá entendamos que cada uno de los 214 muertos es una mamá, un papá, un hijo, un hermano”, dijo Marchese. Clara Pucheta de Gargiulo comentó que la Provincia (decreto 698/1) y los municipios de San Miguel de Tucumán (decreto 0973/S/12) y de Yerba Buena (resolución 044), adhirieron a la campaña, y permitirán que en las calles y rutas donde falleció una persona se pinte una estrella amarilla.

“Estamos convencidos de que a pesar del dolor, se puede construir, pero esto no se logra individualmente. Hay que enseñar valores y permanecer firmes en ellos. Se trata de respeto, lo tenemos que trabajar diariamente”, dijo Pucheta de Gargiulo.

Entre otras medidas, los organizadores pidieron que la educación vial sea impartida de manera obligatoria en las escuelas y colegios de la provincia. “Es una verdadera pandemia para el siglo XXI. Los accidentes de tránsito son la principal causa de muerte entre los menores de 35 años. Sólo por día mueren en Argentina 24 personas y la mayoría de estos siniestros pudo haberse evitado. Son verdaderos delitos de tránsito”, sentenció Marcela Reales.

La campaña

“Estrellas Amarillas” nació por iniciativa del cordobés Julio Ambrosio, que perdió dos hijas en distintos accidentes de tránsito. Entre otras actividades, que se extendieron a varias provincias, está la de pintar el símbolo en el lugar donde hubo una muerte para generar conciencia en la sociedad.

La campaña no tiene color político. El objetivo es que nadie más pase por el duro camino de perder a un ser querido en hechos de tránsito evitables”, expresó Ambrosio.

Al finalizar el acto, los familiares de las casi 20 víctimas de accidentes que estuvieron presente, pintaron la estrella en el asfalto. A partir de ahora, el símbolo se repetirá en las calles, para recordar que muchos accidentes de tránsito se pueden evitar.

LA GACETA