Robo y hurto de vehículo “el dolor de cabeza” de las autoridades

Raiza Villa
Foto: Archivo NPG/Ángel García

Ciudad Guayana.- A diario, un saldo de 20 vehículos son objetos de hurto y robo en la entidad bolivarense y es que de manera sigilosa la industria delictiva se instauró en este estado, convirtiéndose en el gran “dolor de cabeza” de los diferentes organismos de seguridad.

Expertos en la materia argumentan que no se trata de cualquier azote o grupito hamponil, la industria de hurto y robo de vehículos es una organización estructurada con diferentes niveles e intereses. Y es que las sumas de dinero que se manejan en este oficio delictuoso han marcado la diferencia, sin importar en algunos casos el costo de la vida.

Eslabones del delito

Personas que fueron penalizadas por este hecho y que pidieron preservar su identidad detallaron que la organización está conformada por “pegadores” (individuo que en actitud amenazante somete a una víctima hasta conminarla a entregar el vehículo o que simplemente sin hacer uso de la violencia, hurta un auto estacionado); “jocky” o piloto (conduce el carro hasta un lugar ya previsto); “enfriador” (el que traslada el carro y lo estaciona en un lugar discreto, por un tiempo prudencial); “picador” o “montador” (se dedica a desvalijar o montar vehículos, dependiendo el fin). Cada uno recibe una “jugosa” suma de dinero que lo motiva a reincidir sin pensar en las consecuencias.

Es de mencionar que éstos no son más que mediadores en la cadena o proceso hamponil, el cual tiene diferentes orientaciones de acuerdo a los objetivos que se plantea cada organización dedicada al robo y hurto de automóviles.

Hay quienes incursionan en esta acción para sacar el automóvil de la zona y revenderlo con documentación falsa, otros sólo se dedican a desvalijarlo para comercializar las piezas o autopartes y otro grupo que sólo está centrado en utilizar el carro para el traslado de grandes cantidades de droga o perpetrar secuestros o robos a mano armada.

Según informantes en este ciclo delictuoso, participan la mayoría de las veces dueños de estacionamiento, de “chiveras”, concesionarios de venta de vehículos usados.

Consecuencias

El hurto y robo de vehículos no sólo lleva al criminal a la apropiación indebida, además atenta contra la integridad física de la persona, culminando algunas veces en agresión, rapto o asesinato.

En el caso de Caroní, los lugares que han sido determinados con mayor incidencia delictiva son algunas zonas comerciales y residenciales de San Félix y Puerto Ordaz. Centro de San Félix, Alta Vista, parroquia Unare y complejos habitaciones El Guamo, Villa Betania, Caujaro, son algunas de las zonas más susceptibles.

¿Cómo inició todo?

Especialistas en la materia refirieron que este delito surgió con el vertiginoso desarrollo de Ciudad Guayana, que en buena parte se ha proyectado en el incremento de venta y compra de vehículos.

A diario se observa en avenidas, calles y hasta en vías expresas del municipio Caroní y Heres, la congestión vehicular. Igualmente se han notado los múltiples accidentes viales que se contabilizan en la entidad y el gran número de vehículos que presentan desperfectos mecánicos, lo que de alguna manera ha generado la necesidad y excesiva compra de repuestos.

La demanda ha sido tanta que a ciudadanos y propietarios de talleres no les ha quedado otra opción que recurrir al denominado “mercado negro” donde, según lo informado, adquieren las piezas de inmediato pero a costos elevados.

Victimización

Ciudadanos que han sido perjudicados con la industria del hurto y robo de vehículos aseguraron que el sistema de seguridad la mayoría de las veces los victimiza aún más. Señalaron que no sólo deben asumir el terror que se vive al momento de ser asaltado, deben afrontar largos procesos policiales y judiciales, en el caso que el vehículo sea recuperado.

Informaron que el proceso es tedioso y no sólo eso, la mayoría de las veces deben desembolsar dinero para el pago de estacionamiento, por lo que algunos consideran pertinente negociar con los antisociales.

Sin embargo, esta opción no es considerada como la más acertada, pues lejos de solucionar el problema estarías convirtiéndote en cómplice silencioso de este delito.

Para evitar esta victimización, expertos en el área de vehículos consideran que se deben establecer procesos rápidos para que las víctimas puedan denunciar el robo o hurto de sus automóviles. Asimismo, debe existir un sistema confiable para que los ciudadanos sean informados sobre la recuperación de vehículos y la entrega expedita.

De igual forma, especialistas recomiendan crear mecanismos para que el comprador de un vehículo usado determine o descarte si el auto que desea obtener está solicitado o no por el delito de robo.

¿Qué hacen las autoridades?

La acción delictiva ha generado un “gran dolor de cabeza” para autoridades bolivarenses. Ante la situación y cumpliendo órdenes emanadas del Ministerio del Poder Popular para las Relaciones de Interior y Justicia, representantes de los diferentes organismos de seguridad decidieron aliarse y mediante el Dibise coordinan tácticas-estrategias que minimicen esta acción delictiva, en el estado Bolívar.

En varias ruedas de prensa el general del Core 8, Juan Rodríguez, coordinador del Dibise en la región, y el secretario de Seguridad Ciudadana, Julio César Fuentes Manzulli, han dejado en claro el trabajo que han desarrollado para contrarrestar este flagelo.

El pasado jueves 31 de mayo, indicaron que durante ese mes recuperaron 285 vehículos. Conscientes del problema refirieron que el Dibise ha conformado una brigada especial para minimizar el robo y hurto de vehículos.

Expertos en esta materia mediante análisis minuciosos han detectado que el desabastecimiento de piezas y autopartes ha dado paso al codiciado “mercado negro” y por ende al hurto y robo de vehículos.

Otro de los aspectos descubiertos es que los que delinquen con el objeto de burlar los sistemas satelitales que posee la mayoría de los autos, luego de consumar la primera fase de la operación hamponil, enfrían o aparcan los vehículos en estacionamientos de centros comerciales, empresas básicas o edificios, razón por la que funcionarios constantemente despliegan operativos en estos lugares para concretar la recuperación.

Con el objeto de disminuir este auge, se pudo conocer que los operativos encabezados por uniformados de los distintos cuerpos están comprendidos por puntos de control aleatorios, extensas labores de patrullaje, participación de las comunidades, parroquialización y capacitación de los uniformados, en el área de vehículos.

La clave

Especialistas en la materia consideran que el trabajo en conjunto de los cuerpos de seguridad, aunado a la persecución, captura y castigo, son claves para minimizar el robo y hurto de vehículos.

Refirieron que los organismos de seguridad también deben atacar de manera contundente la arista económica que promueve la industria del robo de vehículos, pues mientras este delito siga generando millones y millones de bolívares, el hampa continuará acechando sin límites. Una vez que se tomen medidas al respecto, el “negocio” perderá el interés de los que delinquen.

Nueva Prensa de Guyana