Desarme de autos: el delito que maneja tanto dinero como la venta de droga

Una gran cantidad de robos de vehículos tienen como objetivo desarmar el rodado para vender autopartes. Te contamos datos de un negocio que mueve millones y que no está tipificado correctamente en el Código Penal.

Tal vez es el delito más común o al que más está expuesta una gran parte de la sociedad. Sin embargo, poco se sabe del negocio que hay detrás de todo esto. Se trata del robo de un auto, que desde hace años se transformó en un negocio redondo para varias personas y que, además, no está bien tipificado en el Código Penal.

Esto porque en los últimos años las estadísticas marcaron que una gran parte de los robos de vehículos están dirigidos a la venta de autopartes de la cual se obtiene, tal vez, el doble de lo que cuesta el auto.

“El negocio detrás de la sustracción de autos avanzó muchísimo. Está al nivel de la droga, por la plata que se maneja”, asegura Marcelo Villanueva, Jefe de la División de Sustracción de Automotores de la Policía de Mendoza.

De las investigaciones que realizan efectivos policiales que trabajan en esta división, se desprende que hay “organizaciones” para este tipo de delitos. Hay ladrones “enganchados” con sujetos que se dedican al desarme de vehículos.

“El que levanta el auto –por un ladrón- le vende el coche al que lo desarma. El valor, generalmente, va de 500 a 1.000 pesos”, afirmó Villanueva.

Luego se vende todo, cuando por la ley 25.761, que regula el desarmen de autos, sólo habrían unas 30 piezas que están habilitadas para poner a la venta.

Sin embargo, en nuestra provincia, y a pesar de los intensos controles, existen un sinfín de desarmaderos que violan esa normativa. “Ninguno está adherido a esta ley”, aseguró Villanueva.

Pero el control es mucho peor cuando en el Código Penal existe un vacío a la hora de sancionar este tipo de actividades.

Es que a una persona que se la encuentra desarmando un auto que está con pedido de captura por robo, sólo –y en algunos casos por ser reincidente- se le puede acusar de encubrimiento, un delito que es excarcelable y tiene prevé una pena de 3 meses a 3 años.

Para intentar combatir esos vacíos, desde el 1 de mayo de este año, todos los delitos que tengan que ver con sustracción de vehículos son investigados por la Fiscalía de Delitos Especiales. En tanto que, por directiva del Ministerio de Seguridad, la división trabaja en conjunto con los municipios, Rentas y AFIP.

Sin embargo, los investigadores afirman que es una actividad difícil de controlar. “Muchos utilizan garaje particulares y te desarman un auto en tres horas”, admitió Villanueva. Y en ese sentido, agregó que sólo la clausura “definitiva” de los desarmaderos se bajaría el índice del robo de autos.

Dentro de Mendoza, se cree que San Martín, San Rafael y Guaymallén, son tres departamentos “importantes”, en el recibimiento de autos para ejercer esta actividad clandestina.

Desde la División de Sustracción de Automotores, con 45 personas trabajando, se intenta controlar estas acciones, aunque, las propias autoridades piden mayor compromiso judicial, y de la sociedad para terminar con este delito.

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