Sustracción de Automotores: Acusan a subcomisario de pedir plata a sus subalternos y quedarse con fondos públicos

El jefe de Sustracción de Automotores fue denunciado ante la Inspección General de Seguridad. Junto al escrito, también se presentó una grabación donde aparecería solicitando dinero a otros policías de menor rango.

El subcomisario Marcelo Villanueva es investigado por la Inspección General de Seguridad por presuntos pedidos de dinero a policías que cumplían con cupos fijos, utilizar bienes secuestrados, prestar servicios de seguridad privada y quedarse con plata de compras que hace el Ministerio de Seguridad, entre otras situaciones.

Villanueva está a cargo de la División Sustracción de Automotores. Fue denunciado en la Inspección General de Seguridad (IGS) por una serie de supuestas irregularidades que habría llevado a cabo gracias a su jerarquía como jefe del área policial. Una grabación fue presentada para avalar la denuncia.

El pasado martes 29 de enero fue presentada la denuncia en la IGS contra Villanueva. Se hizo de manera anónima. La habría presentado un subalterno que lo habría grabado solicitando el dinero de los cupos de recargo. Mariana Herrero, titular de Inspección, confirmó que recibió la denuncia y comenzaron a investigar, pero el Ministerio de Seguridad no fue informado. El ministro Carlos Aranda aseguró: “No se ha comunicado con nosotros la Inspección, estoy tomando conocimiento por ustedes. Llamaré para que me pongan al tanto”.

Los detalles de la presentación que el funcionario dice desconocer llegaron a Diario UNO mediante una copia de la denuncia y otra de la grabación.

La acusación sostiene que Villanueva todos los meses “le exige dinero al personal a su cargo”, argumentando que “él es quien les agrega un cupo de recargo mensual de más”. Dice que el subcomisario aduce que “el pedido es para formar una caja chica para mantener los móviles, pero –continúa el texto– estos son reparados en Logística o, en algunas ocasiones, se utilizan autopartes de los vehículos secuestrados por la División Automotores”.

En la grabación se escucha a un hombre, que sería Marcelo Villanueva, diciendo: “Vamos con el tema del cupo. Corvalán, Flores…”. Estos serían dos subalternos a quienes les estaría pidiendo el “reintegro”. Continúa: “¿Quién más va a dar la plata del cupo aparte de ustedes dos?”. Y finaliza: “Che, escúchenme una cosa, no me empiecen a bicicletear. Yo necesito comprar el calefón; se los advierto”.

Estos pocos segundos fueron grabados por el teléfono celular de un policía que se encontraba en esa presunta corrupta reunión y posiblemente haya estado cansado de entregar dinero, y decidió denunciar a su superior.

El texto que llegó a la IGS reza que todos los meses Villanueva obliga a sus policías a entregar dinero para la compra de electrodomésticos, pero las facturas son remitidas al Ministerio de Seguridad, que en definitiva se haría cargo de pagar estas compras y el subcomisario se quedaría con el dinero recaudado, aproximadamente $3.400 por mes.

Según la denuncia, el jefe policial “acepta dádivas por el recupero de vehículos con pedido de secuestro tributario, como también de las compañías aseguradoras”. Además, precisa la acusación, Villanueva recibe pagos que son depositados en una cuenta bancaria al igual que “un sueldo entero por parte de una empresa de cigarrillos” porque “presta un servicio como encargado de seguridad privada, incompatible con el desempeño policial”.

La IGS tiene mucho para investigar sobre Villanueva, quien ya fue investigado hace más de una década durante la purga policial. Estuvo imputado por asociación ilícita y fue parte de los efectivos que fueron suspendidos, pero luego reincorporado porque el juez Rafael Escot dictó la falta de mérito.

Nuevamente afronta irregularidades y posibles delitos. Por ejemplo, se lo acusa de que en su División hay varios efectivos “percibiendo 35 cupos fijos sin haber cumplido las horas que exige la ley, como también en varias oportunidades ni siquiera cumplen con las 48 horas semanales reglamentarias, ya que dicho personal no concurre al lugar de trabajo pero se le da el presente en el libro de novedades”.

La cartera que dirige Aranda deberá abocarse al caso, sobre todo porque llegó tarde a tomar conocimiento. La IGS y la prensa se enteraron primero que él sobre las acusaciones que pesan sobre un jefe de la División de Sustracción de Automotores.

Pero las sospechas sobre Villanueva también están vinculadas al uso indebido de los elementos secuestrados en allanamientos, que han sido parte de botines de robos y fueron llevados al área de Automotores. Hay detalles que el denunciante especifica. El subcomisario tiene “un televisor plasma, de color negro, que posee un papel pegado en la parte de adelante con el número de actuaciones, un aire acondicionado portátil y una notebook que se encuentra guardada en la caja fuerte de su oficina. Estos elementos nunca fueron remitidos a depósito judicial”.

También se hace referencia a que tanto el subcomisario Marcelo Villanueva como algunos de sus efectivos a su cargo sustraen elementos de los vehículos secuestrados para equipar los rodados personales o móviles policiales.

Este subcomisario que fue exonerado de la fuerza y reincorporado podría pasar a disponibilidad si se comprueba que está participando en estas situaciones denunciadas.

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