Los programas llegan a la industria automotriz

Los fabricantes de autos estadounidenses están invirtiendo cada vez más en el desarrollo de software para sus vehículos

Después de graduarse en la Universidad de Michigan, en 1998, Brian Mulloy siguió el camino de muchos de sus compañeros de clase y huyó de su estado natal en busca de un trabajo en una ciudad bulliciosa. Pero después de 10 años de trabajar en nuevas empresas de tecnología en San Francisco, ha regresado como fundador de una compañía en el creciente sector de tecnología de Detroit.

Mulloy forma parte de un grupo de trabajadores que Detroit repentinamente necesita: desarrolladores de software y especialistas en tecnología de la información que puedan crear aplicaciones para la próxima generación de vehículos conectados.

“Vamos a ver desarrolladores instalándose en Detroit porque van a seguir el dinero”, dijo Mulloy, “y habrá un montón de dinero”.

El dinero ya está fluyendo.

General Motors, una empresa que ha recibido recientemente una inyección de dinero después de salir de la bancarrota, está realizando contrataciones, cuadruplicando su personal de tecnología de la información y reclutando desarrolladores de software con el fin de crear una serie de aplicaciones para sus vehículos modelo 2014. Si bien la contratación se lleva a cabo en todo el país, muchos de los nuevos reclutas estarán trabajando dentro del área de Detroit.

Ford Motor Company planea cubrir 300 puestos en el área de tecnología de la información este año, dijo Laura Kurtz, directora de reclutamiento de Ford en Estados Unidos. El Grupo Chrysler, que se negó a especificar sus planes, dijo que contratará a más trabajadores de nivel básico y se centra en atraer una mano de obra altamente calificada.

En Detroit, la contratación es un punto brillante inusual en una ciudad que se tambalea al borde de la quiebra. Para el estado sobre todo, el Departamento de Trabajo de Michigan proyecta un crecimiento laboral para desarrolladores de software para aplicaciones del 23,5 por ciento, desde 2010, y para los desarrolladores de software para sistemas de software, del 36,9 por ciento, el más alto para cualquier clasificación de trabajo técnico. El promedio general de crecimiento en el estado de Michigan para las ocupaciones técnicas seleccionadas es de un 8,5 por ciento.

La demanda de aplicaciones para vehículos es un “generador de empleo sustancial con pagos elevados”, dijo Donald R. Grimes, un investigador de economía en la Universidad de Michigan.

 
El tablero MyLink de un Chevrolet Spark. Foto: Archivo 

Más allá de los tres fabricantes de Detroit, el impulso hacia el automóvil conectado ayuda a apoyar a las empresas de tecnología nacionales como la de Mulloy también.

Detroit Labs, fundada hace dos años con el fin de crear aplicaciones para teléfonos inteligentes, cambia de rumbo con el propósito de trabajar con los fabricantes para construir aplicaciones en vehículos. La compañía se ha multiplicado por diez desde 2011 (ahora tiene 40 empleados), y su objetivo es contar con 60 trabajadores para fin de año.

“Si vas a la costa, eres uno entre miles”, expresó Paul Glomski, uno de sus fundadores. “En Detroit, tienes la oportunidad de producir un impacto. Y es en serio”.

La compañía de Mulloy, Apigee Labs, ofrece sistemas que ayudan a las empresas a crear aplicaciones para medios que van desde los teléfonos y vehículos, hasta equipos de fitness y redes eléctricas. Él decidió poner a Apigee en el joven centro de tecnología de Detroit, donde comparte espacio con Detroit Labs, empresa que utiliza los productos de Apigee para construir aplicaciones.

Hasta el momento, los trabajos atraen principalmente a las personas que ya viven en la zona y a la gente como Mulloy, nacidos en Michigan, quienes se sienten atraídos hacia la zona no sólo por el trabajo, sino también por el costo de vida más bajo. El próximo reto será reclutar desarrolladores sin vínculos con Detroit, lo que podría ser una tarea difícil.

“En general”, dijo Grimes, “Michigan no se percibe como el lugar más de moda para los jóvenes fanáticos de la tecnología”.

Los fabricantes de automóviles hacen hincapié en la oportunidad de empleo: a pesar de que los automóviles han tenido sistemas controlados por computadora desde hace años, la innovación de software está en sus inicios y habrá una oportunidad para que un trabajador se destaque. Los modelos 2014 de G.M., por ejemplo, serán los primeros en incluir aplicaciones en el automóvil.

“Ellos lo ven como un nuevo espacio en el que pueden ser creativos”, dijo Nick Pudar, el director del nuevo programa de ecosistemas de desarrolladores de G.M., el cual fue creado para conectar al fabricante de automóviles con los desarrolladores de otras ciudades. “Los vehículos se están convirtiendo en el nuevo canal de innovación”.

Pudar viaja a los centros de desarrollo de software en todo el país (San Francisco, Nueva York, Boston, Denver, Chicago y Austin, Texas, entre otros) con el objetivo de convencer a los desarrolladores de alejarse del desarrollo de las aplicaciones de teléfono para trabajar en aplicaciones automotrices.

Como está en busca de terceros que puedan trabajar a distancia, no se enfrenta al reto de contratar a estos trabajadores para llevarlos a Detroit. En cambio, él descubre que el sector automotriz representa un campo atractivo para estos desarrolladores.

“Este es un campo recién descubierto, que está repleto de características y funcionalidades que intrigan a los desarrolladores”, dijo Pudar.

 
Un Chevrolet Spark, uno de los primeros en vincularse con el Siri, el asistente digital de Apple. Foto: Archivo 

La nueva tecnología que llega a los automóviles promete cambiar radicalmente la experiencia del conductor. Por ejemplo, las nuevas aplicaciones permitirán a los conductores interactuar con sus vehículos, tanto desde adentro como de manera remota. Los conductores también pueden usar aplicaciones para supervisar la eficiencia del combustible o controlar el kilometraje para los gastos en los negocios. Asimismo, los conductores más jóvenes pueden beneficiarse de las aplicaciones que brinden instrucciones de conducción que les permitan registrar sus horas de manejo diurnas y nocturnas y así poder confeccionar un informe.

Más allá de las aplicaciones, los automóviles dependen cada vez más de las computadoras y de los sensores , desde el momento en que un “llavero de seguridad” envía señales a la ignición. Varias computadoras brindan apoyo a cada uno de los sistemas de un vehículo, incluyendo el control de velocidad de crucero adaptativo, que ajusta la velocidad de un automóvil al ritmo del tránsito, y sistemas de prevención de accidentes, que detectan problemas y frenan el vehículo. Aunque los sistemas informáticos han estado colocados en los automóviles durante años, muchas de estas nuevas tecnologías recién ahora se están introduciendo.

“Toda esto de la costa oeste y lo fantástico que es. estamos haciendo cosas muy interesantes aquí”, dijo Rob Meyers, un nativo de Michigan que llegó a G.M. desde la costa oeste, donde construyó aplicaciones para Amazon. “Respecto de los vehículos, estás en la última frontera”.

Ninguna empresa automotriz está siendo más agresiva que G.M., cuyo presidente y director ejecutivo, Daniel F. Akerson, ha hecho de la tecnología de la información una parte central de la recuperación de la compañía desde su bancarrota .

Durante los próximos tres a cinco años, G.M. planea contratar a 4400 trabajadores para sus centros de tecnología de la información en Warren, el suburbio de Detroit, así como en Austin, Texas; Roswell, Georgia; y Chandler, Arizona. Será el grupo de empleados de más rápido crecimiento dentro del fabricante de automóviles más grande del país, y alrededor de 1200 de estos empleados serán graduados universitarios recientes, dijo una portavoz, Juli Huston-Rough.

La contratación es parte de la estrategia de Akerson para reducir drásticamente la dependencia de G.M. de la tecnología exterior. La estrategia conlleva un riesgo, sin embargo, porque G.M. debe demostrar que puede manejar su propia información con más eficacia que una empresa externa.

Steve Schwinke, el director de desarrollo de aplicaciones y ecosistemas de aplicaciones de G.M., dice que planea duplicar su equipo de desarrolladores de aplicaciones internos a 100 para fin de año y que ve a la contratación de Meyers, de Amazon, y otro desarrollador de gotomeeting.com, en Los Ángeles, como grandes logros. Él está haciendo más lugar para los que ingresan este verano, derribando las paredes de los cubículos con el propósito de crear un espacio abierto para batallas con bolas Nerf y los tragos de Red Bull en el piso 22 de la sede Renaissance Center, de G.M.

“Un montón de gente está realmente interesada en el espacio porque es nuevo”, dijo Schwinke. “Es una nueva pantalla”.

Para encontrar a estos trabajadores, G.M. y otros fabricantes de automóviles estarán compitiendo por el talento frente a industrias como la de la defensa y la de la asistencia sanitaria, y en contra de las propias empresas de tecnología. Eso significa apelar a las preferencias de los jóvenes trabajadores en cuanto a la integración entre el trabajo y el ocio, expresó Kurtz, de Ford, incluidas las opciones de teletrabajo y los horarios flexibles. “Reconocemos que la generación de personas que estamos contratando podría no tener la tradicional mentalidad de un horario de trabajo de 9 a 5, como la generación de la posguerra”, dijo.

 
Los autos eléctricos como el Chevrolet Bolt ofrecen aplicaciones para tener el móvil mucha información sobre el auto. Foto: Archivo 

En el centro de Detroit, la acción ha atraído a varios desarrolladores de ambas costas, incluyendo a Bill Camp, quien trabajó en San Francisco durante seis años en desarrollo Web, pero regresó a Michigan en enero para unirse a Detroit Labs, donde es vicepresidente de desarrollo de negocios. Al igual que Google, Detroit Labs permite a los empleados dedicar el 20 por ciento de su tiempo en sus propios proyectos, y muchas innovaciones, señaló, han surgido de eso.

“Yo no habría regresado si no hubiera sentido un cambio en lo que está sucediendo en Detroit”, dijo Camp.

Bill Vlasic contribuyó con el informe desde Detroit.